Jul 11 2012

PATRIMONIO RELIGIOSO DE LA PUEBLA DE CAZALLA (II): EL CONVENTO. LA IGLESIA Y MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA.

Publicado en CULTURA,LA PUEBLA

En nuestro recorrido por los edificios religiosos de La Puebla, le toca el turno a un templo no menos importante que el anterior para nuestra comunidad, por lo menos en lo que atañe al uso que hace de él: celebraciones religiosas, visitas de los viernes, culto a los titulares de nuestras hermandades y cofradías. Pero como exponen en sus escritos nuestros paisanos investigadores José Cabello y Francisco J. Gutiérrez, los templos, como las personas, tienen su vida y personalidad propias marcados por los avatares y sucesos por los que han pasado.

El Convento ha sido llamado de diferentes formas. Su nombre oficial es el de Nuestra Señora de la Candelaria, pero también ha sido llamado de San Francisco o de la Victoria. El nombre principal procede de la advocación que se celebraba el día de la inauguración o fundación. Pero también eran conocidos estos templos como conventos de la Victoria, porque el primer convento fundado por la Orden de padres Mínimos en Andalucía lo fue bajo la advocación de Ntra. Sra. de La Victoria en Málaga en 1.492.

Fue fundado el Convento de nuestra Señora de La Candelaria, de acuerdo con la información encontrada en los documentos consultados, el 1 de febrero de 1.555, en un espacio que en esos momentos estaba fuera del casco municipal, por D. Juan Téllez Girón, IV conde de Ureña. Y no fue éste el único que fundó. En su labor de mecenazgo cultural y religioso, fundó el IV Conde no sólo la Universidad y la Colegiata, sino varios templos más, entre los que se encuentra el de La Puebla, junto a otros establecidos en Archidona, Arahal, Morón, Olvera y Osuna.


Fachada del convento. Primer tercio del siglo XX. Obsérvese el detalle en la esquina de la izquierda del sistema de alumbrado público eléctrico. Igualmente la decoración del interior del arco central de la fachada y el arco de la puerta. Al parecer se trata de un fotograma de una filmación realizada en los años 20 por un morisco de entonces.

El convento fue entregado por el Conde a la orden mendicante de religiosos de San Francisco de Paula (de ahí otro de los nombres). Estos religiosos eran conocidos también con el nombre de padres Mínimos. La Casa de Osuna tuvo una fuerte vinculación con esta Orden, lo que explica que le adjudicaran los conventos instituidos en las localidades citadas. Estas fundaciones daban categoría y prestigio a las villas, pero también exaltaban a la nobleza que las impulsaba, haciendo perdurar su memoria y su linaje.

Otro aspecto curioso es el lugar elegido para la construcción del Convento, por la repercusión posterior que tiene para La Puebla. Se trata de una zona de extramuros, pero no lejos. El Conde visitó la localidad el 18 de enero de 1.550, con la finalidad de elegir él mismo el lugar donde se construiría el futuro monasterio de Ntra. Sra. de la Candelaria y puso allí una cruz de madera. Luego esa cruz fue sustituida por una de hierro que aún hoy preside la plaza. A partir de entonces el Convento se convierte en un referente que facilita la expansión del caserío, dando lugar a la creación de la calle antiguamente llamada de Monesterio y hoy calle Victoria, que ha ocupado un lugar central en la localidad junto con la Plaza del Convento.

No menos destacable es que el convento contó en el momento de su fundación con 17 frailes conventuales, con diferentes funciones y formación y en relación con esto, parece que justificó su fundación la posibilidad de que el personal sirviera de apoyo en las tareas de enseñanza de la recién creada Universidad de la Concepción de Osuna. Este fue un privilegio del que no disfrutaron otras fundaciones realizadas por el Conde. A este fin sólo sirvieron los mínimos de La Puebla y las fundaciones de carmelitas y agustinos de Osuna.


Retablo mayor del convento. La fotografía, aunque de fecha indeterminada pudiera ser de los años 20/30 del siglo XX pero en todo caso anterior a la guerra civil

A lo largo de los tiempos, desde su fundación, el Convento ha pasado por multitud de vicisitudes, llegando a estar en estado ruinoso y sufrir numerosas obras. Nuestro paisano José Cabello Núñez ha documentado su devenir y el de otros templos a lo largo del siglo XIX. Durante casi toda esta centuria el Convento fue utilizado como parroquia, pues el antiguo templo estaba en ruinas y su mobiliario, ornamento y enseres fueron trasladados a éste. Durante la guerra de la Independencia, gracias a que la iglesia parroquial estaba en obras y vacía y el Convento ocupado, las tropas francesas se alojaron en ella, evitándose así un deterioro seguro del monasterio. Los frailes sufrieron persecuciones y con la Ley de Desamortización de Mendizábal se suprimieron establecimientos religiosos, lo que supuso la desaparición definitiva de los frailes mínimos del monasterio de La Puebla de Cazalla, en el año de 1.835.

En 1.809, el convento pasó a ser sede de las cuatro hermandades de penitencia que se habían fundado hasta el momento. La Vera Cruz, fundada posiblemente en la desaparecida ermita de la Concepción a mediados del siglo XVI. Jesús Nazareno, fundada en 1.677 en la ermita de Santa Ana, donde estuvo unos 50 años, luego pasó a la parroquia donde estuvo unos 80 años y luego pasó al Convento (1.809), donde permanece hasta hoy. El Santo Entierro y Ntra. Sra. de los Dolores, fundada en la iglesia parroquial, al parecer ya existía en 1.614; después de casi 200 años pasó al Convento donde se extinguió, pasando sus imágenes a la hermandad de la Corona de Espinas. Ésta se fundó en la parroquia y pasó al convento en 1.809, donde permanece como Santo Entierro hasta hoy.

Ya en el siglo XX, durante la Guerra Civil, el Convento sufrió un fuerte deterioro que le hizo perder la mayor parte de su patrimonio artístico. Pasemos a continuación a la descripción del templo tal y como lo conocemos en la actualidad.


Retablo mayor del convento hacia 1.932, esto es, antes de que sufriera los daños e incendios del verano de 1.936. En primer término el paso de la Virgen de los Dolores con su titular. Procedencia: archivo Curro Marín.

En la fachada principal del templo destaca un enorme arco de medio punto que enmarca a todos los demás elementos. La portada es adintelada y la puerta de entrada al templo posee a ambos lados unas pilastras de estilo toscano, o sea que son semejantes a columnas pero tienen el fuste liso. Ambas se continúan con un frontón curvo, abierto en su parte superior, con un segundo cuerpo en el que destaca una hornacina o hueco semicircular en el muro, flanqueadas de nuevo por pilastras cuya culminación son unas jarritas. Inmediatamente encima se sitúa, a modo de ojo, una ventana circular que cierra el adorno, aún dentro del arco, de la portada del templo.

La torre está adosada a la fachada principal por su parte izquierda, en contraste con la iglesia parroquial que la lleva en su parte posterior central. Tiene tres tramos o cuerpos. El segundo es el cuerpo de campanas, con vanos de medio punto, flanqueados como la entrada principal por pilastras toscanas. El tercero, de estructura hexagonal y con una base circular rota por decoración diagonal, también con vanos de medio punto, se caracteriza por su decoración de cerámica del siglo XVIII.


Torre del convento en su estado actual de conservación

En su interior posee una nave central, con dos naves laterales de capilla y cuatro tramos. La cubierta es de bóveda de cañón con lunetos en la central. El crucero posee una cúpula sobre pechinas, que son los triángulos esféricos que la soportan.

Hemos de destacar el retablo mayor, de estilo barroco, de madera dorada, que en su día fue dedicado a Ntra. Sra. de la Candelaria, y que actualmente está dedicado a la Divina Pastora y que proviene de la iglesia estepeña de la Victoria. Unos estípites vienen a remarcar el único vano central en el que se coloca la imagen a la que está consagrado. En el ático o parte superior, directamente sobre la imagen central, hay un relieve de Santo Tomás de Aquino.


Retablo mayor del convento procedente de una iglesia de Estepa

En la capilla del Santo Entierro, situada en la parte izquierda del altar mayor, hay que destacar dos puertas de madera tallada del siglo XVIII, que están en la cabecera de la nave, a ambos lados de la imagen de la Virgen. Ésta se cierra con una reja que data de 1.856. La imagen de Nuestra Señora de los Dolores cuya autoría pertenece a Montes de Oca, está fechada en 1.718.


Capilla del Santo Entierro

En la capilla de la nave de la epístola se encuentra un retablo sin dorar con la imagen de San Antonio de Padua, también del siglo XVIII. De la misma época, hay otro retablo de San Francisco, de madera dorada y policromada, decorado en los laterales del santo con guirnaldas y frutas. Finalmente, hay otro retablo neoclásico, con una imagen moderna del Cristo de la Vera-Cruz, datado en el siglo XIX. De abajo a arriba consta de banco, cuerpo con el santo y remate. Hemos de destacar también la imagen de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad titular del paso de palio que sale con el Cristo de la Vera-Cruz.


Capilla de la Vera Cruz

Finalmente, en la nave de la derecha, junto al altar mayor se encuentran las imágenes de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de las Lágrimas y San Juan Evangelista.


Capilla de Nuestro Padre Jesús

Hemos de destacar en la sacristía otro tipo de objetos, como una cajonería de principios del siglo XVIII y un cáliz de plata de 1.849, cuya autoría corresponde a los plateros Prolongo y Leal.

Tanto el Convento, como la Parroquia, acompañan nuestras vidas. Nuestro paisano e historiador Francisco Javier Gutiérrez Núñez, intentando explicar la visita del viernes, atribuye, a modo de hipótesis, esta costumbre a los cultos y devoción de los “Trece Viernes” instituidos por San Francisco de Paula y también la vincula con las imágenes de nuestras hermandades de penitencia. En los días de Semana Santa, tanto en la madrugá como en las noches de Jueves y Viernes Santo, se produce la simbiosis perfecta entre la Plaza y el Templo. El interior y el exterior se confunden haciéndose la misma cosa. A ello ayuda la recogida devoción popular, que inunda el espacio; la música que arrebata; los olores que transportan a otras esferas; la belleza de las imágenes, especialmente de las Vírgenes que supera siempre a la de los ramos de flores tan primorosamente escogidos y colocados; las delicadas velas, que son como la vida; la esforzada saeta que nos recuerda que ese dolor que vemos es también el nuestro, ineludible pago por vivir; el recato y temple de los costaleros, eternamente obedientes a las voces expertas que los guían, y los secretos penitentes y las mujeres que han echado su promesa, cada cual a solas con su cruz… Como los de fuera, unos de aquí y otros de allá, algunos vueltos a la tierra madre, por unos días, de otras tierras, con la esperanza de que la vida les conceda otra oportunidad de volver y renovarse, contemplando de nuevo este espectáculo de unidad, siempre distinto, que en el olvido de ti mismo, te hace sentirte uno con lo Sagrado.


Una vista inusual del convento

Hasta aquí ha llegado este resumen, que no tiene otra intención que la de dar a conocer de modo sucinto algunos aspectos sobre el patrimonio religioso de nuestra localidad, que esperamos resulte de vuestro interés.

FUENTES:

ALCAIDE AGUILAR, J. FERNANDO Y OTROS. Iglesias, conventos y ermitas de la Serranía Suroeste. Un recorrido por el rico patrimonio religioso de la Serranía Suroeste de Sevilla. Asociación Serranía Suroeste sevillana. Grupo de Desarrollo Rural. 2.004.

CABELLO NÚÑEZ, JOSÉ. Los Edificios religiosos de La Puebla de Cazalla y su término en el siglo XIX. Cuadernillos de historia local. Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla. Ediciones Municipales, 1.997.

GUTIÉRREZ NÚÑEZ, FRANCISCO JOSÉ. La presencia de la Orden Mínima en el estado señorial de Osuna. El caso particular del convento de La Puebla de Cazalla (Sevilla), 1.555-1.835. ALMAGACÉN, Blog del mismo autor.

VARIOS AUTORES. Guía artística de Sevilla y su provincia. Excelentísima Diputación Provincial de Sevilla. Vitoria, 1.989.

VARIOS AUTORES. Guía del patrimonio de la Serranía Suroeste de Sevilla. Asociación Serranía Suroeste sevillana. Grupo de Desarrollo Rural. Sevilla, 2.009.

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