Jun 09 2013

BIBILIOTECA DE TEMAS DE LA PUEBLA DE CAZALLA (XXIII): D. JOSEPH BRAVO Y TORICES, UN ALCALDE MORISCO CONTRA LOS FRANCESES

Ya nos hemos ocupado anteriormente en este blog, de una época histórica como la de la Guerra de la Independencia (1.808 – 1.814) y de alguno de los personajes moriscos que poblaron las calles de La Puebla de Cazalla en aquella convulsa etapa, en la que adquirieron gran relieve por su intervención en los hechos acaecidos. A la categoría de estos últimos se adscribe la figura de un paisano nuestro de origen olverisco como fue D. Tomás de Anoria Hinojosa, quien efectuara valiosísimos servicios de espionaje en favor de la causa patriótica y al que le dedicamos las entradas correspondientes a las fechas del 2 de noviembre y el 12 de diciembre de 2.012.

Ya en aquellos artículos comentamos como uno de los rasgos de aquel largo y complejo conflicto armado entre españoles y franceses, fue su carácter de guerra popular, es decir de guerra en la cual el protagonismo bélico del pueblo alzado en armas resulta decisivo para el desarrollo y desenlace de la misma, entendiéndose de suyo que para ello resultaba de todo punto necesario que el grado de movilización de todos los estamentos sociales, en este caso de nuestra nación, fuera generalizado a más de muy elevado y que, por ello, muchas personas cuya vida de ordinario hubiera transcurrido muy alejada de los avatares de la milicia, se ven abocadas a participar más o menos directamente en los enfrentamientos según su respectiva situación o circunstancia.

Y ello no es solo válido afirmarlo con carácter general para el conjunto del país sino que lo es, igualmente, incluso para comunidades pequeñas como lo era en aquella época La Puebla de Cazalla donde, a tenor de lo que sabemos de los pueblos vecinos, de lo que nos informa D. Tomás de Anoria en sus apuntes biográficos y de los datos que podemos añadir hoy, la efervescencia patriótica debió ser muy elevada y las adhesiones al levantamiento contra los franceses muy reforzadas, además de por los hechos políticos, por la estancia entre nuestros vecinos de una guarnición militar gabacha que junto con los abusos que cabe esperar perpetraría la soldadesca, profanó los muros del templo parroquial estableciendo sus cuarteles y caballerizas entre los mismos.


La Guerra de la Independencia da comienzo con el levantamiento del pueblo de Madrid el dos de mayo y conservará durante todo su desarrollo ese carácter de guerra popular contra el invasor. Hay, no obstante, muchos más matices en la misma que no sería correcto olvidar

Así pues, no es de extrañar que en este exaltado caldo de cultivo, surgieran muchas figuras que haciendo suya la causa de la dinastía reinante hasta entonces y la lucha contra el invasor extranjero, más allá de la aventura que vivieron en sus propias personas incorporándose de diversos modos a la contienda, contribuyeron también en su medida a engrosar el caudal de uno de los más ricos veneros que resultarían luego fundantes a lo largo del siglo XIX del complejo mítico e ideológico asociado a la Nación Española.

De una de sus figuras, efectivamente, ya nos hemos ocupado en este blog y lo hemos mencionado algo más arriba, pero no fue la única, hoy para vuestro conocimiento y con la modesta pretensión de que pase a formar parte de la memoria y el acervo de los moriscos os traemos otra, la del alcalde D. Joseph Bravo Torices (transcribimos así el segundo apellido porque nos parece más acorde con su autógrafo aunque en la referencia del AHN se dé como Tornés), a la sazón corregidor de esta villa de La Puebla de Cazalla, quien en 1.809 es autor de un escrito oficial que ocupará nuestra atención en lo que resta del artículo.

Para situar a los amigos lectores en el contexto de la época, debemos tener en cuenta los hechos políticos que por aquellos entonces se habían producido o se estaban produciendo en nuestro país. Corría el 2 de mayo de 1.808 cuando el pueblo de Madrid se levanta contra la pretendida intención del ejército francés, que en los últimos tiempos había venido tomando posiciones en la Península al amparo del tratado francoespañol de Fontenebleau, de evacuar de España a los miembros de la familia real que aún quedaban en ella para reunirla al completo en suelo francés donde ya estaban tanto Carlos IV como Fernando VII. Este hecho produce el levantamiento del pueblo de Marid contra tal medida, que rápidamente prende en el resto país y el inicio formal de la Guerra de la Independencia. Pero entonces, teniendo en cuenta que el Jefe del Estado, el rey Fernando VII en quien había abdicado Carlos IV se encontraba prisionero de Napoleón, se tuvo que impovisar una autoridad interina en España, que dirigiera la guerra y los asuntos del gobierno, esta institución se llamó Junta Central Superior Gubernativa del Reino que se constituyó en septiembre de 1.808.


La Junta Central Suprema actúa como un gobierno provisional de España mientras el rey Fernando VII permanece prisionero en Bayona. Se constituyó formalmente en septiembre de 1.808 después de la victoria de las armas españolas en la batalla de Bailén. Tuvo como primer presidente al conde de Floridablanca quien a su muerte a finales de 1.808 resultaría sustituido por D. Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán, conde de Altamira.

Pues bien, esta Junta Central, como hemos dicho, es quien en ausencia del rey ejerce el gobierno provisional de la nación y dirige la guerra contra los franceses, y es a la misma, en la persona de su presidente, a quien nuestro convecino el corregidor o alcalde D. Joseph Bravo se dirige en 1.809 en un singular escrito emitido oficialmente por el equivalente al ayuntamiento de entonces, haciéndole al gobierno de la nación una serie de propuestas en relación con la guerra. Este hecho no es tan insólito como pudiera parecer a algún lector poco avisado, si se tiene en cuenta el importante papel que en el inicio de la rebelión contra los invasores franceses tuvieron los poderes locales, siendo el caso del alcalde de Móstoles paradigma de lo que estamos afirmando, hecho que por otra parte condice con el carácter de guerra popular de esta contienda.

Cuesta poco imaginar como en medio del fervor patriótico en que hervía la nación y reforzada la moral por la victoria española en Bailén, el alcalde de un pueblo pequeño como era entonces La Puebla de Cazalla, recogiendo seguramente el sentir de todos sus vecinos y animado por la opinión de compañeros de corporación como D. Tomás de Anoria, tal vez hasta en presencia de este último, decide dirigirse por escrito al que de facto era jefe del gobierno entonces y presidente de la Junta Central para proponerle, con las debidas cautelas, eso sí, que se dispongan algunas medidas concretas, que hasta el momento no se habían tomado aún, para oponerse más eficazmente al invasor.



Como alguien avezado en las formas de la comunicación administrativa, D. Joseph Bravo escribe en primer lugar un oficio donde anticipa y da cuenta del contenido del escrito principal. Para ampliarlo basta con cliquear sobre la imagen.

Y ahora es cuando entra en materia pues en el escrito es donde sugiere al presidente de la Junta Central, que ponga en marcha una medida que podría conducir a la formación de un gran ejército nacional, a base de ordenar un reclutamiento de vecinos en proporción a la población respectiva de cada municipio, reclutamiento que se podía llevar a cabo entre los vecinos solteros o en todo caso entre los casados o viudos sin hijos.

Del mismo modo nuestro patriota sugiere que los pueblos contribuyan, además de con hombres, con el equipamiento preciso para mandarlos a la guerra: <<de paño pardo (porque en todos los pueblos lo hay) de chaqueta, pantalón, chaleco, poncho, dos camisas, botines cortos, dos pares de zapatos, dos de medias, un pañuelo o corbatín, y sombrero con su mochila de lienzo grueso, en el término de veinte días con remisión a Ezija, Cordova y otros puntos donde se fuesen organizando cuerpos por oficiales del R.l agrado; entiende con el surtido de fusiles, canana y demás, si fuera posible de esa superioridad, ó en su defecto con escopetas de a bara el cañon; se podría juntar un ejercito considerable, en poco tiempo vestido y armado sin costo del R.l erario.

Suplica … M. Se digne admitir lo expuesto, como efecto de su lealtad y como buen español, ó disimularle la proposición, en el caso de no ser adaptable, ó no juzgase oportuna>> Y lo firma y rubrica en Puebla de Cazalla a 12 de febrero de 1.809.


Escrito principal donde se hace la propuesta de nuestro convecino al gobierno de España para levantar un gran ejército contra los franceses. Para ampliar la imagen y acceder a su lectura cliquead sobre ella.



Fin des escrito y fecha, firma rúbrica del corregidor D. Joseph Bravo y de segundo apellido, en nuestra opinión Torices aunque usando la grafía z como antes lo hace para escribir Écija.

FUENTES:

ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL: ES.28079.AHN/1.1.17//ESTADO, 81, G


5 comentarios

5 comentarios en “BIBILIOTECA DE TEMAS DE LA PUEBLA DE CAZALLA (XXIII): D. JOSEPH BRAVO Y TORICES, UN ALCALDE MORISCO CONTRA LOS FRANCESES”

  1. Francisco J. Gutiérrezel 28 Sep 2013 a las 18:01

    Posiblemente el Corregidor antecesor de JOSÉ BRAVO TORICES, fuera FRANCISCO HERRERO BLANCO

    Francisco HERRERO BLANCO.

    (Referencia bibliográfica: GÓMEZ RIVERO, Ricardo: Los Jueces del Trienio Liberal, Ministerio de justicia, Madrid, 2006, pp. 214-215, Nota 632).

    Natural de Burgos, 1780. Bachiller y Doctor en Leyes por la Universidad de Valencia (1799). Abogado del Consejo de Castilla (1804), Presidente de la Junta de Gobierno en la villa de Puebla de Cazalla (1808). Daría a la nación 15.000 reales y 4 diarios a su voluntad; lograría la libertad de Antonio Hidalgo y de José Benjumea, presos de los franceses, suministraría efectos y dinero a las partidas de patriotas así como 800 reales al ejército del general Ballesteros. Juez de Ciempozuelos (5.IX.1815). Subdelegado de la Real Casa y Sitio de Gozquez (1816); asesor de la acequia de Jarama y la de Mesta (1817) y de las loterías nacionales de aquella villa (1819).

    Comisionado en agosto y noviembre de 1817 para que visitara 13 pueblos de la provincia de Madrid y estableciera la contribución general. Inspeccionaría en 1818 los trabajos que hicieron varias juntas locales para la formación del cuaderno de su riqueza respectiva.

    Instituiría el expediente sobre la pertenencia de la vega de San Juan y sus jaras, que se disputaban la Justicias de Titulcia y Chinchón. Elector en 1820 del cuarto partido, capital en Valdemoro, para la Junta de la Provincia de Madrid, para la elección de diputados a las Cortes. Extracto, nº 768.

  2. Francisco J. Gutiérrez Núñezel 24 Jul 2013 a las 1:30

    En este enlace se ven las firmas de los Capitulares a 24 de octubre de 1809. Se lee “Torizes” (Torices).

    http://www.asociacionhesperidesandalucia.es/wp-content/uploads/2013/07/FirmaConcejoPdC1809-copia.jpg

    Procede de la página /imagen 4.

    La Puebla de Cazalla. El Concejo, Justicia y Regimiento de la villa de La Puebla de Cazalla, solicita se le conceda licencia a fray José Falcón de San Joaquín para desempeñar la cátedra de latinidad que va a erigir a sus expensas el duque de Osuna en dicha villa de su señorío.
    Archivo Histórico Nacional,CONSEJOS,12004,Exp.10 – 1

    http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/ImageServlet?accion=41&txt_id_imagen=1&txt_rotar=0&txt_contraste=0&txt_zoom=10&appOrigen=&cabecera=N

  3. Francisco Gutiérrrez Núñezel 30 Jun 2013 a las 9:38

    Dos más… Creo que los últimos:

    15.- D. Francisco Benjumea, 40 fanegas de cebada anuales, pág. 60.
    16.- D. Francisco José Rodríguez, 40 fanegas.Pág. 60.

  4. Francisco Gutiérrrez Núñezel 30 Jun 2013 a las 9:14

    Faltaba uno más… con la dichosa confusión de que aparezca sólo “Cazalla” (a secas) en vez de “La Puebla DE Cazalla”.

    14.- D. Sandalio de Vargas, un caballo y 100 fanegas de cebada, pág. 50.

  5. Francisco Gutiérrrez Núñezel 30 Jun 2013 a las 9:07

    Hola de nuevo… Enhorabuena por el artículo!!! El documento estaba durmiendo “el sueño de los justos”, y valga la redundancia era de justicia darlo a conocer. Está estupendamente contextualizado en el marco histórico que les tocó vivir a los españoles a inicios del siglo XIX.

    Bravo Torices nos demuestra que las figuras de los Corregidores aún están por investigar, y que no sólo eran “mandatarios”. Detrás de ellos existían una forma de organizar y actuar, de ser, una familia, etc.

    Existen muchas referencias interesantes que se pueden localizar sobre La Puebla de Cazalla, en http://www.iberoamericadigital.net (eso sí, además de la búsqueda hay que picar el botón BUSCAR EN EL TEXTO DE LOS DOCUMENTOS).

    Por ejemplo hablando de la Guerra de la Independencia, además de Anoria y Bravo Torices, por una RELACIÓN DE DONATIVOS VOLUNTARIOS DEL AÑO 1809, se sabe que desde La Puebla se aportó dinero a “la lucha contra el francés”, para evitar la invasión de Andalucía que finalmente se produjo en el año 1810. La relación de contribuyentes y colectivos es la siguientes (aportación voluntaria en función de sus posibilidades):

    1.- D. Diego Manuel de Benjumea y D. Juan Sandalio, 8000 reales. Pág. 2
    2.- Pedro Núñez, 500 reales. Pág. 10.
    3.- La Junta de La Puebla de Cazalla, por cuenta de sus donativos, 7408 reales. Pág. 17
    4.- La Puebla de Cazalla, 2482 reales. Pág. 22
    5.- D. Ramón Fernández de Peñaranda, dos caballos y 30 faengas de cebada anuales, pág. 40 y 59.
    6.- D. Tomás Macías, un caballo y 40 fanegas de cebada anuales, pág. 43 y 60
    7.- D. Francisco Benjumea, un caballo, pág. 43
    8.- Francisco Martos, 10 fanegas de cebada, pág. 46
    9.- Francisco de Raya, 30 fanegas de cebada, pág. 47
    10.- Francisco Barrera, 30 fanegas de cebada, pág. 48.
    11.- Francisco de Vargas, 50 fanegas de cebada, pág. 48
    12.- Juan Portillo, 6 fanegas de cebada. Pág. 50
    13.- Juan Rodríguez, 50 fanegas, pág. 55.

    DOCUMENTO: Relacion de los donativos voluntarios hechos á la Junta Superior de Sevilla desde el principio de su instalacion por los vecinos de su capital y demas pueblos de dicho reyno, como igualmente de algunos de los de Granada y Jaen, para las urgencias de la patria en la justa causa que se defiende : Quaderno 1º, Imprenta Mayor (Sevilla)- 1809

    P. D.: Ramón Fernández de Peñaranda también fue Corregidor en La Puebla y en Morón en el siglo XVIII, aunque el que aparezca aquí sea su hijo de igual nombre.

    Ánimo y a seguir. Buen verano

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